
¿ Ruptura de pareja ?
Después de la ruptura, empieza el proceso
Entiende . Sana . Avanza .
¿Sigues enganchad@ a tu ex y no sabes como soltar?
¿Tu ruptura sigue doliendo demasiado?
Cuando una relación termina, a veces el cuerpo lo acepta antes que la mente. Sigues pensando, recordando, imaginando… y por más que lo intentas, no logras pasar página. El dolor aparece en oleadas: nostalgia, culpa, miedo, soledad. Te dices que deberías estar mejor, pero no sabes como hacerlo. No tienes por qué atravesar esto en soledad.
A veces la relación termina, pero el vínculo sigue vivo.
No porque aún sea amor, sino porque algo dentro quedó sin cerrar.
Desde la Gestalt entendemos que no cuesta soltar solo a la persona, sino:
- la historia que imaginaste,
- lo que esperabas recibir,
- la parte de ti que se activaba en esa relación.
Cuando una experiencia queda inconclusa —palabras no dichas, emociones no expresadas, necesidades no atendidas— la mente y el cuerpo vuelven una y otra vez al pasado intentando cerrarla.
Por eso aparecen pensamientos repetitivos, ganas de mirar redes, de escribir, de fantasear con reencuentros.
No es debilidad: es tu organismo buscando completar algo que quedó abierto y cerrarlo para poder soltar y quedar disponible y presente en el aqui y el ahora.
Muchas veces lo que llamamos amor es en realidad apego.
No solo se va la persona, se va la forma en que te sentías contigo cuando estabas con ella: acompañado, elegido, visto, importante.
Soltar duele porque no solo pierdes a alguien, también pierdes una forma de sentirte.
El cuerpo también recuerda: las rutinas, los abrazos, las palabras, la presencia.
Por eso no basta con "decidir" olvidar. El proceso es más profundo: implica sentir, comprender e integrar lo vivido.
Soltar es borrar… el dolor que te ata, la culpa que ya no te sirve, los hábitos o patrones que te limitan, sin olvidar lo que te hizo crecer y poderlo agradecer.
Es poder mirar lo que fue, reconocer lo que necesitabas, aceptar lo que no pudo ser y recuperar para ti lo que buscabas en el otro.
Cuando eso se integra, el vínculo deja de tirarte hacia atrás y se transforma en experiencia.
Si pasan los meses y sigues enganchado/a, comparándolo todo con tu ex o sin poder abrirte a lo nuevo, no significa que estés mal: significa que hay algo en ti que aún necesita ser escuchado.
Desde la Gestalt no se trata de forzarte a olvidar, sino de acompañarte a cerrar lo que quedó abierto y a volver a tu centro.
En terapia te acompa`ño a entender lo que te está atando, obsesionando, a sanar el vínculo, a dejar de repetir mentalmente la historia y a recuperar tu paz.
Para que puedas soltar de verdad, reconstruirte y volver a sentirte tú.
Te acompaño a:
. Entender qué está pasando realmente, dentro de ti y en el vínculo.
. Poner palabras a lo que duele, sin juicio ni culpa.
. Identificar los patrones emocionales que se repiten.
. Reconstruir tu seguridad interna, para tomar decisiones desde la calma, no desde el miedo.
. Recuperar la claridad, ya sea para reparar la relación actual o para cerrar una que ya terminó.
Prepárate para una nueva etapa.
Una ruptura no es solo un final, también es una oportunidad para recolocarte contigo. Cuando recuperas tu equilibrio, cambian también las relaciones que atraes.
No es magia, es coherencia: cuanto más te cuidas y te respetas, menos repites vínculos que duelen y más te acercas a relaciones sanas. Antes de pensar en otra pareja, piensa en ti. Desde ahí, lo que llegue será más consciente y más real.
Si te has visto reflejad@, no tienes por qué hacerlo en soledad. Dar un paso y pedir ayuda no significa rendirse, significa cuidarte.
Estoy aquí para acompañarte. Escríbeme cuando quieras.
